Celia Celia nació como un homenaje: una blusa y un pantalón que antes fueron el mantel con bordado punto cruz que usábamos en los almuerzos de los sábados en la casa de mi abuela durante toda mi infancia. Ella era fanática de las rosas y las cuidaba con dedicación extrema; su casa era un refugio y las tardes con ella siempre estaban marcadas por el juego, la creatividad y la calidez.

Su nombre, que viene del latín caelum, significa cielo. Se repite porque el dos es mi número favorito — se parece a un cisne, y en los pares hay equilibrio. Es un guiño a las segundas oportunidades y el eco de algo eterno. De alguna manera, Celia Celia es algo que puedo hacer con ella ahora que ya no está. O por lo menos, algo que sé que le gustaría mucho.

Celia Celia es un sueño que se materializa en texturas y formas que abrazan y visten para enaltecer el ánimo. Intervenimos textiles antiguos y los transformamos en algo nuevo sin borrar lo que fueron, pero también creamos prendas nuevas que pertenecen a un universo onírico que queremos que exista en esta realidad. Hacemos cada prenda a mano y el resultado son piezas únicas, etéreas y caprichosas.

 

—Valentina Varas, 22 de abril de 2026